Dreaming


martes, 15 de mayo de 2012

Fuck

He llorado muchísimo por dios, encima reconozco a la mayoría de esos niños porque sigo los blogs. OMG. Pero qué bonito. En serio, estoy tan contenta de poder tener un futuro con mi chica, de pensar en ello sin miedo, de que la gente de mi edad no me mire como si fuera un marciano y yo pueda chillarlo si me da la gana. Me siento jodidamente NORMAL. Igual que si mi chica en vez de Silvia se llamara Antonio y dios, con todas las ventajas de que no se llame Antonio y no tenga... ya sabéis, protuberancia colgante, más comúnmente conocida como pene hahahaha. En serio GRACIAS a todos los que habéis luchado tanto a pesar de las dificultades, por darnos este futuro tan increíble a mí y a mi chica, os debemos un montón.
Jo, sigo emocionada.
OS QUIERO MUCHO. Ala.

martes, 1 de mayo de 2012

Mis pelis lesbis favoritas ever.

Esa última que he añadido la he visto esta tarde y me ha molado mucho =D
Si no necesitáis subtítulos en español en la página letmewatchthis.com en las que tengan enlaces de putlocker y cosas así, podéis seguir viendo pelis ^^

Tú la música, yo la letra.


Desde pequeña he estado obsesionada con las letras. Solía y todavía suelo tener esa avidez por la lectura que resulta hasta cierto punto un vicio imposible de controlar. Cuando tenía 3 años, me empeñaba en coger todos los libros que podía e intentaba descifrar por todos los medios aquellas letras misteriosas que me llevarían a mundos lejanos; sin embargo, no entendía absolutamente nada. Me gustaba el olor, la textura, los colores de la cubierta, pasar las hojas e imaginar qué podrían contener. Perseguía a mi madre cada día, rogándole que me enseñara a leer, porque era lo que más quería en el mundo y ella siempre me decía lo mismo: aprenderás con tus compañeros en el colegio. Yo me frustraba con aquella respuesta y no podía entender que ella, siendo profesora, no me pudiera enseñar; cuando fui algo mayor me explicó que me veía demasiado precoz e inteligente como para añadir otra diferencia entre el resto de compañeros y solo entonces pude entenderlo.
Cuando por fin cumplí los 6 años y empezamos a leer, pronto igualé a una chica de clase que había entrado sabiendo leer y la profesora solía ignorarme porque ya leía de corrido, mientras mis compañeros tardaban una eternidad en leer una línea. En casa, iba detrás de mi madre con una libreta rogándole que me dijera palabras difíciles para aprender a escribirlas. Otro misterio que se me ponía frente a los ojos eran aquellos palitos encima de las palabras; me sabía algunos de memoria, pero no comprendía el mecanismo para utilizarlos. Otra vez le pedí a mi madre que me enseñara y nuevamente me dio aquella frustrante respuesta: aprenderás con tus compañeros en el colegio. Recuerdo aquella clase que nos desvelaba el misterio de las tildes y desde entonces jamás he olvidado una sola regla referente a la escritura; conforme pasaban los años perfeccionaba más y más y utilizaba las letras como vía de escape, como la única manera de plasmar mis sentimientos e imaginaciones. Hasta ahora. Lucía, a la que le dan tics nerviosos con las faltas de ortografía.


Ya tenía las letras en mi vida, integradas, formando parte de mí y entonces llegaste tú y llegó la música. Mi madre, mi padre, mi hermano; cada uno de cierta manera me habían enseñado a apreciar distintos tipos de música. Con cuatro años disfrutaba de mi tarde con mamá escuchando las cuatro estaciones de Vivaldi sentadas juntas en el sofá; mi padre era un loco de Michael Jackon, Elton John, Chicago y ambos cantábamos a voz en grito (en idioma "wachugón") mientras sonaban en el coche; y mi hermano mayor me enseñó a disfrutar de Green Day, Craig David, The Fugees, Maná y otros muchos. Nunca he sido una persona cerrada a la música y me gusta casi cualquier cosa; considero que todo tiene su momento ideal para disfrutarlo y nuestra vida está llena de una amplia banda sonora; o al menos, la mía.
A pesar de todo lo que me ha gustado siempre la música, mi segundo vicio tras las letras, tú me enseñaste a escucharla de otra manera, a través de tus propias manos. Cuando preparas el chelo, la partitura y te dejas llevar por la melodía; siento cómo esta te transporta a un mundo lejano, tu mundo, uno de los lugares más íntimos de ti, que compartes conmigo sin ningún miedo. Mientras tocas, solo para mí, sueles levantar a veces la cabeza y me sonríes, saliendo de tu trance y tu mundo y mostrándome esos dientecitos separados que tanto amo. Siento que hasta que no llegaste tú, no llegó verdaderamente la música a mi vida y te doy las gracias porque quiero que seas la banda sonora para el resto de mi vida.

martes, 24 de abril de 2012

Lost. I want to be found.

Sería bastante simple decir que tengo falta de motivación. Me encanta estar de Erasmus, es algo que siempre he querido, desde pequeña he tenido ganas de viajar a otros sitios, e incluso, largarme de España y olvidarme de la crisis, los problemas y hasta el idioma si hacía falta. Ahora, sin embargo, las cosas se ven de otra manera.  Quizás sea porque tengo novia allí y no puedo hacer una vida completa aquí, es como si estuviera estancada en medio de nada. Si pudiera implicarme más con la gente de aquí pero, ¿para qué? Me voy en dos meses y por mucho que me implique, eso desaparecerá muy pronto. No sé, tampoco es problema de implicarme. Aquí, por otra parte, me siento bastante sola. Aunque te rodees de amigos y gente, no son TUS amigos, TU gente. Nunca he sido apegada o, al menos, eso pensaba. El problema quizás sea que no he encontrado a mi tipo de gente... No lo sé. Ni siquiera quiero ir a clase, todo me asfixia. Hasta salir a veces me asfixia, apenas le veo sentido. Es como si quisiera encerrarme bajo ochenta llaves e hibernar hasta finales de junio, olvidarme de todo. Encima me siento infinitamente culpable y mal, quiero quiero quiero y no lo hago; no hago cosas por mí y no creo que eso sea demasiado bueno. Algunos dirían que estoy descentrada o todo me da igual, pero el caso es que tampoco es así. Evito pensar en todo, lo veo como algo lejano, que no tiene que ver conmigo casi, hasta que me doy de bruces con la realidad. Me planteo si esto es lo que quiero, si es lo que me gusta, si es lo que quiero ser en unos años. Y no tengo ni idea. 
Siempre he tenido buenas notas y jamás he movido un dedo para ello. Lo único que me gusta es escribir, pero también vivo en el mundo real y sé que tengo que ser algo más que eso, una simple escritora sin posibilidades de publicar. ¿Qué me gusta? Todo y nada. No lo sé. Acabé bachillerato con buenas notas porque es lo que debía hacer, me metí en la universidad y en esta carrera porque es lo que debía hacer y aquí estoy dando tumbos, porque es lo que debo hacer. Estoy confusa, no sé si elegí bien, no sé qué me gusta, no sé qué quiero hacer en esta vida. Miles de cosas pasan por mi mente. Desde Magisterio hasta cualquier cosa relacionada con críos, que siempre me han apasionado, a Periodismo o cualquier mierda de esa. Todo me interesa, todo me llama y no sé si esto es lo mío. Es fuerte pensar esto de Erasmus, sobre todo porque o apruebo o apruebo y si simplemente dejo esto cuando acabe la erasmus y me meto en otra cosa, ¿qué? ¿Qué pasa si lo otro no me gusta? ¿Tres años de mi vida tirados a la basura? ¿El dinero de mis padres? ¿Cómo va la cosa?
AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAH! No lo sé. ¿Por qué cojones no tenemos un año sabático para reflexionar y tener contacto con diferentes profesiones? ¿Por qué tengo que decidir con 18 años algo que es para el resto de mi vida? No sé qué quiero, ni qué me gusta. Lo único cuerdo en mi vida es mi chica, y para de contar. Lo demás es un remolino, un gran remolino que no sé adónde me lleva. Estoy cansada, frustrada y muchas cosas más. Sé que puedo tirar para delante, seguir con esto, acabarlo y luego, ¿qué? Luego nada, a seguir, como cuando sacaba buenas notas en bachillerato o me metí en esta carrera. Seguir la corriente y basta.
Me siento tan mal conmigo misma. Tan miserable. Tan... No lo sé. Tampoco sé qué siento en estos momentos.
Luego, mi madre, sé que piensa que no me influye, pero no he dejado de oírla diciendo cosas como: ni se te ocurra ser profesora. O: hombre... periodismo no es que tenga muchas salidas. Lo he oído tanto y tantas veces que al final acabé descartando cualquier posibilidad por "la que tenía más salidas" lo "mejor para mí"... Pero no sé si quiero ser traductora, si eso me gusta para un futuro trabajo, si me apasiona. AJJJ si es que no sé... Adoro a los niños, desde siempre, y escribir. Si pudiera ser cuentacuentos profesional, lo sería. xDDD Lo tengo todo tan poco claro que me abruma. Me siento una jodida loser.
Os dejo con una canción que no tiene nada que ver, pero que me encanta.



lunes, 16 de abril de 2012

Twitcam pequeños!!

Esta noche, para los que quieran vernos, mi chica y yo vamos a hacer una Twitcam. Mi Twitter es @_LuL_ y el de mi princesa @ineedkryptonite

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Solete: ayyyyy muchas gracias, me alegro de que te hayamos hecho soltar alguna lagrimita ^^ Yo lloré como una idiota haciéndolo, no sabes cuánto, en serio. Espero que veas esto antes de la noche y puedas vernos en la Twitcam y si no, no pasa nada, la grabaré y la colgaré ^^ Un besote muy grande, pronto haré alguna entrada más consistente, cuando me venga la inspiración.

miércoles, 4 de abril de 2012

20 meses y subiendo

http://www.youtube.com/watch?v=_xYEWQOHuD8

Os dejo el enlace de un vídeo que he hecho, espero que lo disfrutéis y que ya por fin me podáis hacer comentarios, creo que lo he solucionado, pero vosotros me diréis. Un besito =)

lunes, 26 de marzo de 2012

La nada hecha del todo.


Había una vez una pequeña estrella recién nacida, con una luz tan intensa que ahogaba todo los demás. Los planetas que orbitaban a su alrededor se veían eclipsados por ella y les era muy difícil contener vida, porque el calor era tan desorbitado, que la mayoría de ellos no eran más que una inmensa bola de gases incandescentes. La estrella se sentía tan desdichada por ser diferente, por el rechazo de esos feas planetas a su alrededor. Ninguno de ellos agradecía su luz, más bien la culpaban por la falta de vida en ellos; ni siquiera una raquítica planta adornada toda su extensión de tierra.
Debido al rechazo, la soledad, la tristeza y el inmenso dolor, la estrella comenzó a apagarse lentamente conforme pasaban los años. Uno de esos feos planetas, comenzó a sufrir una transformación y se llenó de personas, de animales, de ajetreo; pero sobre todo, de sentimientos. La pequeña estrella vigilaba el ir y venir de los humanos, sus relaciones, sus rupturas y cada vez se sentía más desdichada, más sola y más abandonada en la inmensidad del universo. Uno de aquellos monótonos días, decidió cambiar de rumbo, abandonar a todos aquellos planetas y buscar un lugar para apagarse en paz; mientras se alejaba, toda la vida que había creado, eso que ningún planeta le había agradecido, desapareció. Nada quedó en aquella órbita antes llena de sentimientos. En su vagar, la pequeña estrella lloraba, lanzando sus rayos de luz muy lejos, deshaciéndose lentamente. Sin embargo, en la distancia, percibió un destello, una pequeña luz llamándola que no conocía. Se desplazó ansiosa hasta allí y vio una estrella, hermosa, resplandeciente pero también llena de tristeza. Ambas estrellas se reconocieron mutuamente, girando la una alrededor de la otra, rozándose con sus rayos casi con ternura y, tras un breve momento de vacilación, se fundieron en una sola, sus núcleos unidos en uno solo, sus sentimientos, su ser. Las estrellas, dichosas por primera vez en su vida, explotaron de placer y todo se llenó de una cálida luz. A partir de entonces y para siempre, el universo quedó sumido en una ardiente nada hecha de todo el amor de unas estrellas perdidas.